La ciudadela religiosa de Rocamadour fue en la Edad Media uno de los lugares de peregrinación por excelencia en el Occidente cristiano. La famosa Virgen Negra, venerada por sus milagros en la capilla milagrosa de Nuestra Señora, es objeto de una devoción que se renueva desde el siglo XIX. Los santuarios de Rocamadour, accesibles por la Gran Escalera (la calle de los grados) que sube del centro de la ciudad hasta llegar a la plaza, están incrustados contra el acantilado rocoso de la meseta calcárea. Los santuarios semitrogloditas fueron edificados a lo largo del siglo XII en el espacio estrecho y escarpado de una terraza rocosa.
No debe dejar de ver durante su visita a Rocamadour:
- La Basílica de San Salvador
- La Capilla de Nuestra Señora donde está la estatua de madera de la Virgen Negra
- La Gran Escalera...












