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Los primeros escritos que tratan de una transacción vitícola a la Abadía de Saint-Vincent (Lucq de Bearn) datan de 988.
En 1552, Enrique II de Albret compró una viña en Jurançon, pero fue el 12 diciembre de 1553, cuando el Jurançon entró por la grande puerta en la historia de Francia, gracias al bautizo con Jurançon del futuro rey de Francia Enrique IV.
Vinos blancos secos o dulces, vinos con cuerpo, generosos con aromas de uva, de flores de remata, con una punta de fruta exótica. Este vino dorado, profundo y vivo, tiene una actitud extraordinaria al envejecimiento.
Recomendado para el aperitivo; tradicionalmente con foie gras de oca o de pato fresco o cocido y con el queso de oveja. |
El vino de Madiran adquirió fama a partir del siglo XII, con la llegada de los monjes benedictinos en la Abadía de Madiran.
Convirtiéndose en vino de mesa, su fama paso rapidamente las fronteras, gracias a los peregrinos de Santiago de Compostela. Francisco I y la Corte de Inglaterra hicieron un verdadero “Vino de los Señores”.
Con 1 300 hectáreas de viña, a caballo sobre 3 departamentos, el Madiran es un viñedo de ladera. Coloreado, tánico, es un vino generoso, que envejece bien y acompaña perfectamente los platos tradicionales y los quesos del país.
Se puede catar directamente donde los productores o en las bodegas cooperativas del sector. |